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La Fundación Tecnología y Salud presenta el monográfico ‘El Valor de la Tecnología Sanitaria en las Edades de la Mujer’

Autor: Fundación Tecnología y Salud
  • El documento plantea de manera sencilla y visual un recorrido por las soluciones tecnológicas que acompañan a las mujeres a lo largo de toda su vida y cuidan de su salud desde la juventud, hasta la madurez y la edad más avanzada.
  • En las últimas décadas, las innovaciones tecnológicas sanitarias no solo han permitido mejorar la supervivencia y la calidad de vida de las mujeres, sino que además han contribuido a su empoderamiento dentro de la sociedad.
  • Con este monográfico, la Fundación pretende continuar divulgando y aumentando el conocimiento de la población sobre el valor y la aportación de la Tecnología Sanitaria.

Madrid, 04 de marzo de 2021.- De entre las más de 500.000 referencias de productos sanitarios existentes, la Fundación Tecnología y Salud ha realizado una recopilación de aquellos que más se utilizan en la actualidad para diagnosticar y tratar la cincuentena de problemas de salud propios de la población femenina. Un extenso trabajo de análisis que se ha materializado en el monográfico ‘El Valor de la Tecnología Sanitaria en las Edades de la Mujer’, presentado con motivo del Día Internacional de la Mujer.

La Tecnología Sanitaria ha sido tradicionalmente un gran aliado en la salud de todos, especialmente en la de las mujeres, aunque a menudo haya pasado desapercibido por gran parte de la población. Se considera Tecnología Sanitaria a aquellos productos, dispositivos, equipos, materiales, terapias o soluciones y procedimientos médicos y quirúrgicos utilizados en la atención sanitaria y desarrollados para la predicción, prevención, diagnóstico, tratamiento, seguimiento, control y rehabilitación de los pacientes. Incluye instrumentos, equipos, softwares, implantes, reactivos de diagnóstico in vitro u otros productos sanitarios.

Sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que las innovaciones tecnológicas sanitarias cuidan de la mujer a lo largo de toda su vida. En las últimas décadas, este tipo de tecnología ha permitido no solo lograr grandes avances en el campo de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el control de sus dolencias, sino que además ha posibilitado que las mujeres se mantengan sanas y activas durante mucho más tiempo, un hecho de alto impacto también en el ámbito social y laboral”, señala Margarita Alfonsel, secretaria del Patronato de la Fundación Tecnología y Salud.

El objetivo de este monográfico es aumentar el conocimiento de la población sobre la Tecnología Sanitaria, con un lenguaje accesible y eminentemente visual para contribuir al espíritu divulgador de la iniciativa. Un objetivo alineado con la campaña #TecnologíaParaVivir emprendida en 2020 por la Federación de Empresas Españolas de Tecnología Sanitaria, en colaboración con la Fundación. “Qué duda cabe que la Tecnología Sanitaria desempeña un papel más que relevante en el cuidado de la salud de la mujer, ya que la acompaña a lo largo de las diferentes etapas y patologías de su vida, un hecho que impacta decididamente a todos los niveles y que, por lo tanto, debería conocerse por el conjunto de la población”. destaca el presidente de esta entidad, el profesor Fernando Bandrés. “Por ello, desde la Fundación apostamos decididamente por continuar nuestra labor divulgativa, ya que estamos convencidos de que cuanto más y mejor estén informadas las mujeres sobre sus patologías y sobre los avances tecnológicos a su alcance, más activas y comprometidas serán en esa importante labor de corresponsabilizarse del cuidado de su propia salud”.

Tecnología Sanitaria al servicio de la salud de las mujeres jóvenes.

Los avances en Tecnología Sanitaria han facilitado el creciente empoderamiento de la mujer en la sociedad, mediante su aportación al control de la natalidad, ayudando a las que tienen problemas de infertilidad o con la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

En este apartado, por tanto, el monográfico explica la ayuda que han supuesto técnicas y tecnologías como la ecografía, la laparoscopia o el instrumental quirúrgico en las enfermedades ginecológicas más comunes como la endometriosis, los miomas, pólipos intrauterinos y las “varices pélvicas”. El documento también destaca la tecnología implicada en la anticoncepción (preservativos, diafragmas, dispositivos intrauterinos, anillos vaginales, parches anticonceptivos, inyecciones intramusculares anticonceptivas y métodos anticonceptivos no reversibles como la ligadura de trompas y vasectomía). Asimismo, describe la tecnología implicada en los problemas de infertilidad, como los tests de embarazo y ovulación, el inmunodiagnóstico de la hormona antimulleriana o las técnicas de reproducción asistida.

El control y seguimiento del embarazo también requiere de numerosas técnicas y productos tecnológicos, como los tests sanguíneos para la detección de la preeclampsia, las pruebas de fibronectina fetal (en partos prematuros), el triple screening, el test prenatal o la monitorización fetal. Igualmente, en el parto, postparto y lactancia, la Tecnología Sanitaria desempeña un papel fundamental, con los sistemas de monitorización, el instrumental quirúrgico, la extracción y conservación de sangre del cordón umbilical, la terapia de control de temperatura, la prueba del talón o los extractores de leche. En las enfermedades de transmisión sexual (ETS), son clave los preservativos, los análisis de sangre, los tests de autodiagnóstico (en VIH) o el diagnóstico molecular (en clamidia).

Los problemas de la columna vertebral son otras de las afecciones que pueden sufrir mujeres jóvenes y para las que cuentan con equipos de diagnóstico y tratamiento quirúrgico y no quirúrgico, como los corsés, en enfermedades como la escoliosis, la patología degenerativa discal, estenosis de canal o las fracturas por osteoporosis. 

Patologías e innovaciones tecnológicas al llegar a la edad madura.

La Tecnología Sanitaria es un aliado indispensable para la salud de la mujer madura, permitiendo diagnosticar precozmente, cronificar y aumentar la supervivencia de enfermedades como el cáncer. En el más frecuente, el de mama, se benefician de técnicas como la mamografía digital o la tomosíntesis e imagen sintetizada, con gran sensibilidad; Sistemas Computerizados de Ayuda al Diagnóstico y de valoración automática de la densidad mamaria para la detección de lesiones, que ya utilizan algoritmos de Inteligencia Artificial; la resonancia magnética nuclear (sin radiación); sistemas de biopsia por vacío (BAV) guiados por mamografía y que están permitiendo extirpar lesiones sin necesidad de cirugía; elastografías, que valoran la dureza de las lesiones; o los tests de marcadores tumorales.

Las herramientas quirúrgicas, los implantes y prótesis externas de mama, así como las prendas de presoterapia para el linfedema, completan el amplio abanico de dispositivos para el cuidado de estas pacientes. También en la edad madura, comienzan a ser más frecuentes las enfermedades cardiovasculares. No en vano, el ictus es la primera causa de muerte entre las españolas y la incidencia de la patología isquémica en mujeres dobla a la de los hombres. Implantes aórticos valvulares transcatéter, válvulas artificiales, angiografías, bombas mecánicas implantables, resincronizadores cardiacos, marcapasos, desfibriladores automáticos implantables, electrocatéteres, ecografías doppler para valorar el estado de los vasos sanguíneos, trombectomía o stents, son algunas de las soluciones para tratar enfermedades como las de válvulas y arterias, la insuficiencia cardiaca, la hipertensión arterial, la trombosis venosa profunda o el ictus.

En las patologías del aparato urinario, que aparecen comúnmente en la etapa madura, también hay un sinfín de herramientas tecnológicas. La incontinencia urinaria y fecal – que afecta hasta el 75% de las personas en edades avanzadas, sobre todo mujeres, según la Asociación Española de Urología-, así como la retención urinaria encuentran solución en neuroestimuladores y electrodos implantables y en autocateterismos intermitentes. En cuanto a las enfermedades respiratorias que más padece la población femenina, como el tabaquismo, EPOC, cáncer de pulmón o asma, abundan las innovaciones que facilitan el diagnóstico precoz y la mejora de la calidad de vida, como la cooximetría (que mide la cantidad de monóxido de carbono), la espirometría, la oxigenoterapia, la tecnología implicada en el trasplante pulmonar, la traqueotomía o las pruebas de alergia, entre muchas otras.

De igual modo, la diabetes mellitus cuenta con dispositivos indispensables para su diagnóstico y tratamiento, como los medidores de glucosa y los sistemas portátiles de análisis o las bombas de insulina, mientras que la tecnología sanitaria es vital para los pacientes con insuficiencia renal crónica, desde la que permite el trasplante de riñón hasta la laparoscopia o la hemodiálisis.

Mujeres mayores sanas y activas durante mucho más tiempo.

La Tecnología Sanitaria ha realizado una destacada contribución al aumento de la esperanza de vida de las españolas, cuya media se sitúa en los 85,8 años, convirtiendo a España en el país europeo donde más se vive. Además, es indudable su aportación en términos de calidad de vida.

La osteoporosis tiene una prevalencia del 25% en mujeres postmenopáusicas, porcentaje que aumenta hasta el 40% entre los 70 y 79 años, y se estima que esta enfermedad causa una fractura en una de cada tres mujeres mayores de 50 años. La densitometría, el test de metabolismo óseo, las prótesis de cadera y rodilla y los implantes para fracturas de huesos son algunas de las tecnologías para hacer frente a esta enfermedad.

Por otro lado, el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad de Alzheimer son posibles gracias a los test de determinación de los biomarcadores. El monográfico también recoge las soluciones a los problemas de visión, de modo que, además de las gafas o lentes de contacto, las mujeres disponen de cirugía y otras herramientas como gotas, tapones lacrimales, pulsación térmica vectorizada o luz pulsada intensa, además de técnicas avanzadas de diagnóstico, control y seguimiento del glaucoma y de las patologías de la retina más frecuentes (degeneración macular asociada a la edad, edema y agujero macular, membrana epiretiniana, distrofia retiniana, etc.) como la OCT (Tomografia de coherencia óptica), que permite el estudio de cortes histológicos de la retina.

Los permanentes avances convierten a la Tecnología Sanitaria en un elemento que, a pesar de ser a menudo invisible, es siempre imprescindible en el cuidado de la salud de la mujer a lo largo de toda su vida. Es importante que la tecnología sea capaz de adaptarse a las particularidades y experiencias previas de las pacientes, teniendo en cuenta factores tan determinantes como su edad, su fragilidad e incluso sus temores. En ese sentido, la tendencia es incorporar de manera activa y participativa a las mujeres en el diseño de este tipo de tecnología y así poder valorar en este proceso aspectos como: la fisiología específica de las pacientes, la experiencia de uso, el dolor referido, el grado de confort e intimidad o el impacto emocional.

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